Un Accidente Cerebrovascular (ACV) es una emergencia médica que ocurre cuando se interrumpe o se reduce el flujo de sangre que va hacia una parte del cerebro. Esta falta de sangre priva a las células cerebrales de oxígeno y nutrientes, lo que provoca que comiencen a morir en pocos minutos.
Un ACV puede afectar una parte del cerebro en cuestión de minutos, por lo que identificar sus señales resulta fundamental. Entre los principales síntomas se encuentran la desviación de la boca, la dificultad para hablar y la pérdida de fuerza en un brazo y/o una pierna.
Ante la presencia de alguno de estos signos, se debe llamar al servicio de emergencias o acercarse al centro de salud más cercano. Si se sospecha que una persona está atravesando un ACV, es necesario comunicarse de inmediato al 107 e informar la situación.
Existen distintos factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de sufrir un ACV, entre ellos el consumo excesivo de alcohol, una alimentación no saludable, la diabetes, el sedentarismo, el tabaquismo, la obesidad y la hipertensión. Conocerlos y mantenerlos bajo control es una de las principales formas de reducir los riesgos asociados a esta enfermedad.
La Dirección de Salud busca promover el reconocimiento temprano de los síntomas y la prevención. La propuesta invita a aprender a identificar un ACV, saber cómo actuar ante una emergencia y adoptar hábitos que contribuyan a cuidar la salud.
