Treinta familias de Tafí Viejo participaron de la primera etapa del programa Primera Infancia Primero (PIP), una propuesta destinada a brindar herramientas para acompañar la crianza durante los primeros años de vida. El cierre se realizó en la Casa de la Cultura, con la participación de autoridades municipales y de las familias que formaron parte de la experiencia.
Elisa Nazur, directora de Niñez y Adolescencia, destacó el trabajo realizado y el compromiso de las familias durante el proceso. “Las facilitadoras fueron capacitadas para visitar a 10 familias cada una, una hora a la semana. Se llevaron libros, juegos, se enseñó a los adultos a jugar, a leerle a los niños, entonces se generó un momento de familia. Hemos logrado con éxito sostenerlo, así que las familias están muy emocionadas, muy contentas, porque lograron tener un tiempo de calidad con sus hijos y unir a la familia”, afirmó.
Durante 20 semanas, hogares seleccionados de los Espacios de Primera Infancia y del programa Taficeñitos recibieron visitas semanales de facilitadoras capacitadas. A través de libros, juegos, música, arte y actividades de alfabetización temprana, se buscó estimular las capacidades de los niños y fortalecer el vínculo con sus cuidadores.
Analía Rafo, coordinadora municipal del programa, explicó que la propuesta comenzó a gestionarse en febrero, cuando se presentó la posibilidad de postular ante la Fundación Navarro Viola. “Se la presentó a la Intendenta y como cumplíamos con los requisitos que se necesitaba para el programa se lo pudo implementar. Se inició la selección de familias, de las facilitadoras. La Fundación nos brindó todos los materiales didácticos necesarios para llevar a cabo el programa”, señaló.
La iniciativa hizo hincapié en los primeros cinco años de vida, una etapa fundamental para el desarrollo cognitivo, emocional y social. Los encuentros permitieron compartir estrategias de cuidado y generar espacios de aprendizaje dentro del hogar, con alternativas que favorecen el crecimiento en entornos seguros, afectivos y estimulantes.
Marianela Campero, mamá de Máximo, de un año y ocho meses, contó cómo vivió la experiencia y resaltó los avances de su hijo durante el acompañamiento. “No nos imaginábamos que iba a ser tan completo, porque hemos empezado con un bebé que no caminaba y ahora anda por todos lados y socializa con otros chicos. Las facilitadoras nos ayudaban en la parte de la contención porque una de las iniciativas era que a los niños no les deje el celular, la televisión, que tengan otras formas de aprender, de crecer y tuvo mucho que ver la lectura y crear espacios para jugar con él. Hemos aprendido muchas actividades para tener en cuenta, para ayudarlo en su desarrollo y en su crecimiento”, indicó.
El trabajo se llevó adelante de manera articulada entre la Secretaría de Desarrollo Social y la Fundación Navarro Viola, que aportó los materiales didácticos necesarios para las actividades. Del cierre participaron Maximiliano Córdoba, intendente interino; Sofía Solórzano y Paula Cheín, secretaria y subsecretaria de Gobierno, respectivamente; y Maximiliano Bevacqua, secretario de Desarrollo Social.





