La memoria, los recuerdos y las experiencias que atraviesan a una comunidad encontraron un espacio de expresión en Tafí Viejo con la inauguración de la muestra gráfica “Territorios del silencio”, una propuesta del Grupo Catalejos que contó con el acompañamiento de la intendenta Alejandra Rodríguez y rindió homenaje a Ernestina Salazar.
Integrado por Gabo Acosta, Celina Zurita Lobato y Melisa Acosta, el grupo presentó una exposición que invita a reflexionar sobre las huellas que dejan las personas y las historias que permanecen a través del tiempo. La iniciativa propone una mirada artística sobre la identidad y la memoria, utilizando diferentes recursos visuales para recuperar aquello que forma parte de la experiencia individual y colectiva.
En el marco del Mes del Grabado, la apertura reunió presentaciones e intervenciones poéticas de artistas invitados, quienes aportaron sus voces y expresiones para enriquecer el encuentro. La combinación de imágenes, palabras y elementos cotidianos generó un espacio de intercambio en el que el arte se convirtió en una herramienta para evocar recuerdos y compartir significados.
La exposición se construye a partir del grabado y de materiales como papeles, hilos, retratos y fotografías, objetos que adquieren un valor simbólico al convertirse en testimonios de historias y vínculos. Cada elemento propone una forma de acercarse al pasado y reconocer cómo los recuerdos contribuyen a construir la identidad de las personas y las comunidades.
El homenaje a Ernestina Salazar atraviesa el sentido de la muestra y pone de relieve la importancia de preservar las memorias que forman parte del patrimonio afectivo y cultural. A través de esta propuesta, los artistas invitan al público a contemplar las ausencias, reconocer las presencias y descubrir nuevas formas de narrar aquello que permanece en el tiempo.
Esto destaca el valor de las expresiones artísticas como espacios de encuentro, reflexión y construcción cultural. Estas propuestas contribuyen a fortalecer la vida cultural de Tafí Viejo y a generar oportunidades para que los vecinos se acerquen a diferentes lenguajes creativos.
De esta manera, “Territorios del silencio” trasciende la exhibición de obras gráficas y se convierte en una experiencia que invita a mirar los objetos cotidianos desde otra perspectiva, descubrir las historias que guardan y reconocer en el arte una manera de mantener viva la memoria colectiva.



