La música también puede convertirse en una forma de viajar sin moverse del lugar. A través de sus ritmos, melodías y relatos, permite conocer otras culturas y acercarse a diferentes formas de sentir y expresar una identidad. Esa experiencia se vivió en Tafí Viejo con la presentación de la cantante cubana Damarys Figueroa, quien llevó al escenario de la Casa de la Cultura una propuesta inspirada en La Habana.
“La última rumba que canté en mi Habana” formó parte de la 66ª edición del Septiembre Musical, organizado por el Gobierno de la Provincia de Tucumán, a través del Ente Cultural, con el apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
El espectáculo propuso un recorrido por diferentes expresiones de la música cubana, con guarachas, sones, guaguancó, canciones y rumbas que permitieron acercar al público a la riqueza rítmica y melódica de la isla.
La propuesta estuvo atravesada por sonidos vinculados a la percusión, el baile y las tradiciones populares de Cuba, recuperando géneros que forman parte de su identidad cultural y que, en esta oportunidad, encontraron un espacio para dialogar con el público taficeño.
Figueroa estuvo acompañada por Allier Díaz Ferrer en guitarra, Manolo Herrera en contrabajo y Nicolás Bulzoni en percusión, quienes completaron la formación musical encargada de recorrer los diferentes climas y ritmos del repertorio.
“Este público me encanta junto a su ciudad. Traer la cultura y la música cubana es para mí un gran orgullo”, expresó la cantante
La presentación permitió así generar un encuentro cultural a través de la música, acercando a Tafí Viejo una parte de la identidad cubana y sumando una nueva experiencia a la programación del Septiembre Musical.


